lunes, 26 de enero de 2009

La tarde del viernes.

Hola queridos amigos cuyas caras, cuyos gestos, cuyos alientos desconozco. Otra vez estoy aquí, esta vez para contaros mi experiencia del otro día con una sombra de mi calaña.
Como os digo, hace unos días compartí un rato de risas con la sombra de una amiga de mi ama, necesariamente amiga mía ya también, con la que pude echar una tarde deliciosa en un buffet libre (yo no sé si eso se escribirá así, pero ahí queda). Digo yo que sería deliciosa, vamos, porque las dos hembras humanas que nos dan vida, lo mismo la morena que la rubia, se pusieron hasta las orejas de comer entre unas cosas y otras y pasaron dos horas y media, que se dice pronto, comiendo sin parar. Lo que a mí me fascina es cómo dos personas pueden pasar horas y horas comiendo... y a la vez, hablando! Increíble. Increíble, pero cierto. Ya para más inri, cuando he tenido la oportunidad de viajar al extranjero, he podido comprobar como más allá de nuestras fronteras, el resto de los mortales carece de una habilidad más con que los españoles gozan en situaciones como esta: la de hablar todos a la vez.
Pues bien, en esas echamos nuestra tarde la Sombra de la amiga de mi ama y yo. Y menos mal que al menos pudimos reírnos de ellas, porque contaron cada gilipollez! Que si yo tenía una amiga a la que cantabamos no se qué de la foca, que sí yo empujé a un niño y lo tiré por las escaleras... pero qué crueles sois los humanos! Sobre todo, nos hizo gracia porque nosotras, como supondréis, también hemos presenciado esos momentos, y lo mejor, desde fuera, con lo que veíamos que realmente eráis igual de débiles, igual de vulnerables que aquellos con los que os metíais y además, a veces hasta sentíais miedo. Yo incluso me desvié de la conversación y le conté a mi homónima lo de aquella vez que te caiste de bruces con las manos metidas en los bolsillos y se te descolocó hasta un diente, jajajaja. Esa me dolió hasta a mí.
Por hoy es suficiente. Hasta la próxima Sombras de la red!

miércoles, 21 de enero de 2009

Cambio de aires.

Te lo dije. No me dirás que no, eh. Te lo dije ¡A ver si es que te habías creído que lo de la flor en el culo era verdad! Perfecto, ahora tendré que joderme y quedarme a tu vera mientras prolongas los últimos días del curso estudiando para un final, mientras la gente disfruta de las primeras barbacoas y los primeros baños piscineros y mientras el resto de las sombras al fin se hacen notar más que nunca bajo el cálido sol del verano.

Pero bueno, ya habrá tiempo de hablar de eso. Ahora quisiera recordarte que llevas tres días comiendo coliflor aliñada y que tal vez deberías tirar lo que ha quedado para mañana. Ah, y decirte que has dejado el sofá lleno de baba mientras mirabas en la tele al poli negro ese que corría descamisao en medio de un tiroteo.

Hablando de hombres, el otro día una amiga tuya dijo en el autobus que no sabía quién era Josh Holloway, el Sawyer de Perdidos... bueno, ahí estoy de acuerdo contigo, en que no tiene perdón. Por eso, hoy me voy a portar y voy a dejaros aquí unas fotillos del mismo... y hasta un video... hoy estoy que lo regalo, que ya está bueno de tanta seriedad en este blog, a ver si os vais a creer que yo no tengo humor... mirad que os estoy vigilando.
























PD: Yo si pudiera me lo comía.

domingo, 18 de enero de 2009

La sombra de tus culpas.

Me manifiesto de nuevo. He estado ausente un tiempo porque entre tantos días nublados, las Sombras nos quedamos mortecinas y apagadas, aunque eso sí, seguimos ahí esperando la llegada de la luz para teñir de negro todo aquello en lo que vuestras formas se vean proyectadas.
Te sientes culpable. Culpable por seguir durmiendo cada mañana después de que suene el despertador. Culpable por no trabajar como sabes que debes hacerlo. Culpable por seguir creyendo que las mentiras piadosas existen. Y culpable por no saber hablar claro la mitad de las veces. Anda, si a tu Sombra no puedes ocultarle nada, ¿qué te crees? Así que, dos opciones tienes, o empiezas a cambiar, o tendrás que sentirte avergonzada ante mí, que me burlaré de ti cada vez que te des la vuelta ¿Acaso no sabes que las Sombras no tenemos piedad? Si así fuera, seríamos verdes, rojas o amarillas. Somos negras porque todo en nosotras es oscuro. Yo conozco los rincones más sombríos de tus entrañas, toda tu mierda interior. Me alimento de la luz y la vuelvo penumbra, me alimento de tus miedos y tus males. Ante un mínimo sentimiento negativo, su Sombra lo agrandará. Ante un sentimiento positivo, siempre habrá una laguna atrás, su sombra oscura y tenebrosa. Por eso, ten cuidado. No te achiques, no te apoques, no te quedes lamentándote y sintiéndote culpable cuando haces las cosas mal. Porque la Sombra de tu miedo lo hará más grande. Así que, venga, espabila, despierta, agila, muévete del sofá y empieza a enmendar errores.

lunes, 5 de enero de 2009

Adiós a la magia

Tengo que decir que has tenido unos días de estudio más o menos buenos. Pero ¡ay! Qué pronto te fatigas. En dos días se te olvida el estrés y sólo puedes pensar en los Reyes Magos de Oriente. Nadie entiende cómo todavía pueden seguir haciéndote tanta ilusión... ni que te enfades con tu medio limón porque ha adivinado su regalo... normal, con las pistas que le has dado ¬¬ . Yo te entiendo, ¡eso te ha dolido tanto! Y encima con una cerveza y sin cenar... no has podido resolverlo. Él lo ha adivinado y a ti se te han puesto las orejas rojas y casi se te salta una lágrima. ¡Tampoco querías llegar a eso! Y entonces has empezado a descargar y le has revelado todos los detalles, todos, todos, todos. La magia de los Reyes se ha ido. No hay sorpresa, no hay ilusión.