lunes, 13 de julio de 2009

El amor y las sombras

Una Conferencia sobre la Sombra*

Detente, Amor, y os daré una conferencia
sobre la filosofía de la Pasión.
Durante las tres horas de este paseo,
dos sombras, que nosotros mismos producíamos,
custodiaban nuestros pasos.
Pero ahora el sol se alza sobre nuestras cabezas.
Ya pisamos nuestras sombras,
y todas las cosas están bañadas en intrépida luz.
Así, mientras nuestro primer amor crecía,
surgían de nosotros, y de nuestra tribulación;
sombras y disfraces. Pero ya no.
El Amor no ha alcanzado su máximo esplendor
cuando aún debe cuidar de ocultarse.
A menos que nuestros amores permanezcan
en este mediodía, proyectaremos
nuevas sombras hacia el lado opuesto.
Como las primeras, que fueron para cegar a los demás,
estas sombras obrarán sobre nosotros,
y cegarán nuestros ojos.
Si nuestros amores disminuyen,
y declinan hacia el oeste,
fálsamente me ocultarás tus actos,
y yo cobijaré los míos.
Las sombras de la mañana desaparecen,
pero estas se alargan con el día,
y ¡Ay, corto es el Día del Amor, si el amor decae!
El Amor es una luz creciente,
o en plenitud constante;
su primer instante después del mediodía es la Noche.

John Donne.

*Poema traducido al español por El espejo gótico.

lunes, 6 de julio de 2009

Momentos

El día de hoy se merece una entrada. Se la merece porque en alguna parte debe constar para los restos que la felicidad de saber en el mismo día que has aprobado las dos asignaturas más gordas del quinto maldito, que además te han llevado a los despiadados finales, no tiene precio... saber que no sólo tú, sino también tus más cercanas compinches gozan de la misma suerte, eso tampoco tiene precio.

Pero hay tantas cosas que no lo tienen... tantas vividas durante este curso! Por ejemplo, los nervios compartidos los días previos al exámen, enviándoos confesiones que hablaban de suculentos manjares y adjuntándoos, como no, las mismísimas piezas en cuestión. Otras veces, las premeditadas estrategias de organización y actuación para dar el golpe... No, esa complicidad no se puede pagar con nada.

Momentos como el de matar el calor junto a la fuente de la Plaza de España buscando el punto donde el viento nos llevara más gotitas refrescantes de agua contaminada con las bacterias más resistentes de la ciudad; como el de ir en bici en una mañana gris a buscar en el lugar más recóndito de Sevilla la Asociación de Sindrome de Dawn y encontrarnos por el camino a una señora despistada que nos pide que le coloquemos la bufanda por la cabeza; como el de reírnos a gusto en los camerinos del auditorio de ingenieros mientras el público tiene que tragarse las partes más aburridas de la ópera; como un paseo en coche cantando Pópera y la canción de Goku con la improvisada letra de la Gorda Infernal; como decidir darte un abrazo con tu amiga del alma cuando estáis haciendo topless y experimentar la sensación de sus tetas contra las tuyas; como llevarte una pizza al Salvador para celebrar tu cumple; como cogerte el puntillo en una fiesta donde nadie más aparte de Buda y tú veía chiribitas y exclamar a voz en grito que os lo estábais pasando PIPA!! Momentos como recorrer el carril bici de punta a punta en busca del famoso Sadus y olvidarte de que si te pasas de treinta minutos el dinero de tu tarjeta sevici empieza a correr... y pedalear luego por toda la Palmera en contra de un viento feroz. Momentos de querer matar a la tia del gap, de estirar el cuello para verle el culo a Fran Perea desde los asientos de cuatro euros del teatro, de aguantar a Sara quejándose por su sitio apretujao viendo a la Forqué, recuerdos de un fin de semana en un campo perdido allá por tierras cordobesas en el que no paramos de cantar y donde conocimos a un gato al que dos sombras bautizaron como Divo, momento en que alguien suelta en el autobús... la la la la laa, mi tetitaaa, cuando todo el mundo se calla, momentos madriguera, momentos despellejantes, desternillantes, musicales (Teodora, tabla periódica, chúpala, momento Abba bailando a lo robot, momento Charada tocando destrucción total, karaoke, coro, etc, etc), momentos chistosos, ingeniosos y hasta momentos aburridos y tontos...

Tantas cosas que no tienen precio... que por lo único que pagaría es por no olvidarlas.